Frutas maduras

Hace un tiempo conocí una mujer de unos 46 años.
La forma en la que la conocí prefiero no contarla para preservar su y mi intimidad, pero tampoco es que tenga mayor importancia.

Digamos que fue un altercado y a mí me sorprendió la forma tan correcta y serena de llevar el tema. El caso es que nos intercambiamos los teléfonos y no se muy bien como empezamos a tener una pequeña relación de amistad por whatsapp.


Esta mujer es la típica mujer con dinero que vive en Marbella. Además no era precisamente una esposa aburrida. Era una divorciada con tres clínicas a su cargo. Vamos, la típica empresaria.

Físicamente era bastante guapa. Bien cuidada pero de esas que se le nota que de joven tuvo que ser un pivón de los buenos.

El caso es que una tarde/noche empezamos con nuestros mensajes tontos y me dijo que estaba con unas amigas, pero que se aburría cada vez mas con ellas. Yo le ofrecí vernos, aunque reconozco que no creí que lo fuera a aceptar.

Y para mi sorpresa me dijo que le diera 10 minutos para escaparse de sus amigas y que donde quedábamos. La cité una hora más tarde en una cafetería muy discreta que hay por la Milla de Oro.

Apareció muy arreglada y muy guapa, a diferencia de mí que iba ese día con cualquier cosa. Pasamos como dos horas sentados en una mesa charlando como viejos amigos... de todo. De ella... de su juventud... de las locuras que hizo en su momento... de las mías... fue una charla muy agradable. Me resultó una persona sumamente interesante.

Se notaba que yo le atraía, pero no iba a saco. Era muy sutil. Y eso para mí era nuevo. La gente joven solemos ir a saco cuando alguien nos gusta y esta mujer no era para nada así. Te soltaba tiritos apenas imperceptibles.
A mí eso me divertía.

Después de esa cita los mensajes en el móvil se volvieron más intensos y seguidos. Hasta que me reconoció que yo le gustaba. Y yo la verdad es que le respondí lo mismo. Me dijo que quería una cita de verdad.


¿Que es eso de una cita de verdad? Y me dice: "Pues lo que se lleva ahora: Una cena, unas copas y después ya veremos".
Yo la verdad es que no me sobraba demasiado el tiempo, así que decidí cambiarlo por una comida. Y le pregunté que tipo de comida le apetecía. Ella me dijo que me recogía y que sería una sorpresa.

Me llevó a un restaurante en Estepona que yo no conocía, pero que a ella si. Y bastante, según vi como la saludaban.
Ahí si ya hubo tonteo de verdad... me cogió la mano, bebimos mucho vino y la verdad yo creí que iba a haber sexo, pero ella me dijo que estaba algo borracha y que prefería continuar otro día.

Tres días mas tarde me invitó a su casa. Nada más llegar me dio un regalo y resultó ser unos zapatos Gorgio Armani clásicos. Todo vino porque el día anterior se fijó en mis zapatos y dijo que no le gustaban nada.
Quien sepa de marcas sabrá que esos zapatos cuestan unos 600 euros.

Yo ni de coña me habría gastado unos 600 euros en unos zapatos, pero en fin.
Me enseñó la casa. Ella iba vestida con un chandal con sudadera muy moderno de terciopelo o algo así. Se notaba que me esperaba porque estaba perfectamente maquillada y arreglada.  Osea... arreglá pero informal. jeje

Me hizo sentarme en el salón. Pulsó dos botones en un mando blanco y de un mueble antiguo se abrieron las dos puertas de forma automática y dentro había una tele de unas 60" o así.

Yo que no soy mucho de tele, me levanté y empecé a hojear los libros que tenía en las vitrinas y di con los albums de fotos.
Le pedí permiso. Al principio me dijo que no quería que los viera, que le daba mucha verguenza, pero luego ella misma me dijo cual debía escoger y que me volviera con ella al sofá a verlo juntos.

Nos sentamos muy muy juntitos. En esas fotos se corroboró lo que yo pensaba: De joven era preciosidad. No es que ya no lo sea, pero es otro tipo de belleza. E esa belleza que tienen algunas mujeres maduras y que fascinan. -Y bien sabéis vosotros que yo no soy de maduritas-
Vi una foto muy ochentera de ella desnuda en una playa. A menudo las fotos eran muy artísticas.

A todo esto mientras bebíamos un coctel que ella preparó.
Ahí es donde yo empecé a acariciarle la pierna y ella se dejó. Se pegó a mí como una serpiente a su presa. Olía muy bien. Siempre me fijo en los olores de las mujeres, no se porqué.

Empezamos a meternos mano ya por debajo de la ropa, cuando de pronto me para y me dice que
vayamos a su cama.

Me llevó a la segunda planta donde la habitación tenía el mismo tamaño del salón. Era enorme... unos 70 metros o asi. Y toda decorada muy arabesca. Cojines por el suelo, alfombras, lámparas árabes y una cama casi en el centro de la habitación enorme. Por lo menos mediría 3 metros de largo.

Nos desnudamos y nos metimos en la cama. Previamente ella dejó la iluminación bajísima. Apenas nos veíamos. Ella lo quería así.

Yo empecé a ir rápido pero ella me frenó. Quiso que jugáramos, que nos acariciáramos, que nos lamiéramos... sabía controlar los tiempos.

Me dijo que llevaba 1 año sin tener sexo. Fue una sesión larga. Yo tan sólo me corrí una vez. Ella se corrió dos veces. Una vez mientras follabamos y otra vez mientras le practicaba sexo oral. Se quedó maravillada con el sexo oral. Dijo que nunca se lo habían hecho así. Que las veces que se lo habían hecho era sólo de pasada.

Esa tarde me costó conseguir que me dejara irme. Me sentí un pelín agobiado.
Al día siguiente me llamó. Dijo que pasara por su casa, que tenía algo para mí.

Fui, reconozco que me dejó intrigado eso y quise averiguarlo. Cuando llegué vi unas maletas en la puerta y me dijo que quería irse a Sierra Nevada conmigo a pasar el fin de semana. ¿Que????? ¿El fin de semana????

Yo no puedo! Fue lo primero que le dije. Me dice que tiene una casa allí y que Sierra Nevada es muy romántica.

Ya ya, conozco muy bien Sierra Nevada, pero yo no puedo ir. No me veía pasando un fin de semana entero con esta mujer.
Tuvo una pequeña desilusión, pero al final acabamos de nuevo en su habitación. Y de nuevo me costó trabajo salir de allí.
La mujer es un encanto, pero demasiado absorbente para mi gusto.

Esa fue la penúltima vez que la vi. Desde entonces ya sólo eran proposiciones que yo de una forma u otra rechazaba, buscando cualquier clase de excusa.

Incluso llegó a proponerme irme con ella a ver en Gran Premio de Fórmula 1 en Brasil. ¡¡En Brasil!! ¡De fiesta! Imaginaos que tentación!
Me jodió, porque en su momento le dije que a mí la Fórmula 1 me apasionaba con locura. Era los años en los que Fernando Alonso era el puto amo.
Sabía de mi debilidad y la usaba.

Imaginaos vivir allí la última carrera de la temporada. Además conociendo a esta mujer... fijo que íbamos en plan económico.

Otra propuesta que me hizo le dije que yo no podía, porque tenía el coche roto. Ella me ofreció uno de sus coches el tiempo que necesitara. Y creedme que eran buenos coches.

La cosa es que si quisiera, podría haberle sacado muuuchos "juguetes", pero no me sentí cómodo en aquella situación.
Tenía la sensación que si aceptaba cualquiera de sus "chucherias" yo estaría obligado a corresponderle dándole más tiempo del que yo quisiera. Y yo adoro mi libertad.

Hace dos años nos volvimos a ver. Esta vez en un restaurante, como dos viejos amigos. Al principio muy bien, pero a mitad de la comida ella quería saber porqué me alejé de ella.

No quise decirle la verdad. Es muy duro decirle a una buena persona que te trata tan bien que te gusta, pero no tanto como para pasar tanto tiempo con ella. Le dije que prefería tenerla como amiga.

Pero la verdad es que de amiga nada. Ese tipo de relaciones es o todo o nada. Aun la conservo en el Facebook, pero no mantenemos ni un solo hilo de comunicación. Yo la observo y supongo que ella a mí... pero sin nada más allá.

Pues... mujeres así en Marbella hay unas cuantas. Espero y deseo que le vaya bien y que haya encontrado el amor... porque es una mujer que necesita tener amor.

La forma de contactar conmigo, por si os apetece:
Por email: malagasensual@hotmail.es
Por twitter: @malaga_sensual
Por instagram: malagasensual

¡¡Gracias por leerme!!

6 comentarios :

  1. Hombre, pues yo supongo que si hubieses seguido recibiendo regalos de esa mujer a cambio de contraprestaciones sexuales, a estas alturas serías ya uno de los gigolós más cotizados de toda la Costa del Sol, jeje.
    Saludos Adrián.

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    1. Los regalos siempre son a cambio de algo. Ese es el problema.
      Y aunque a todos nos gustan los regalos... no me compensaba.

      Creeme que en Marbella hay gigolós... y sobre todo tios que están dispuestos a aceptar regalos.

      Saludos

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  2. Pues yo hace años solo me fijaba en las jovencitas, pero de un tiempo para aca empiezo a fijarme mas en las maduritas.
    Una madura guapa es mas sensual que cualquier jovencita. Tienen algo dificil de explicar.

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    1. Pocas maduras logran atraer mi atención... y la mayoría no es por el físico... es por la personalidad, la sensualidad que algunas manejan... deberían enseñar a muchas chicas de 20 años de hoy en día.

      Saludos.

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  3. Ahhh, las maduritas....
    Desde que tengo conciencia sexual son las mujeres que más me atraen. Y todavía, a mis 48 años, son las del segmento de edad de 35-50 las más atractivas...

    Saludos,
    MANU

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    Respuestas
    1. Tú eres minoría. Yo reconozco que soy el típico que se sigue fijando en las chicas de 19-27 años, pero reconozco que antes no me fijaba en las mujeres maduras y ahora creo que algunas irradian sensualidad e inteligencia... y las hay con 20, con 30 y con 50.

      Saludos Mano.

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