¿Y si nadie te conociera?

Imagínate que por motivos de trabajo o los que sean... tienes que ir a una ciudad donde nadie te conoce durante una temporada.

A muchos de mis amigos y conocidos les ha ocurrido esto. Se llama "Deslocalización del trabajo". Esto según sean tus circunstancias puede ser bueno o mano. A mí mismo me ha ocurrido.


Te envían a otra ciudad  a desempeñar tu trabajo... te guste o no. No puedes decir que no porque ya cuando te contrataron firmaste esa clausula.

Si ya tienes tu vida "arreglada" es una putada. Es decir si estás casado y pagando tu hipoteca como todo corderito pues mal, pero si eres joven y no tienes ataduras... puede ser una gran oportunidad.


En mi caso me enviaron a Madrid. Mi experiencia fue genial. Muy buena.

Así llegas a una ciudad... que no conoces a nadie, ni te conocen... ¿no os dan ganas de "visitar" sitios especiales? Ya sabéis... de esos sitios donde en tu ciudad no entrarías por si allí dentro te cruzas con alguien conocido.

¿Se os ocurre algún sitio? A mí si. Se me ocurrió entrar en sexshops... por supuesto... en puticlubs... en
pisos de masajes... también en clubs de ambiente liberal e incluso por curiosidad en pubs de ambiente homosexual.
Todos estos antros son tachados de lugares para pervertidos, depravados y demás... pero curiosamente están en todas las ciudades. Tengo claro que la sociedad actual necesita estos sitios de escape.

Y esto no es nada nuevo... si indagáis en la historia siglos atrás... en todas las sociedades han estado estos lugares de perversión que a mí tanto me atraían.

Ahora ya con 35 años pienso que no es para tanto... puedo entrar en cualquier sitio sin asustarme o pasar miedo... pero a la edad de 21 años... la cosa es bien distinta.

Aunque aun a fecha actual... por ejemplo si quisiera entrar en una sauna gay... tendría mis temores por si alguien del entorno de mi familia se enterase... me tocaría dar algunas explicaciones que no me apetece. Y lo de "he entrado por curiosidad" no cuela. Y más si tengo pareja.


Seguro que cuando vosotros habéis tenido que ir a otra ciudad donde nadie os conocía habéis entrado en lugares a los que normalmente no entraríais en vuestra ciudad habitual.

A mí sinceramente me ha servido sobre todo para darme cuenta como soy... que cosas me interesan y que
cosas no me interesan en absoluto. Poder hacer lo que a uno le apetezca sin tener que pensar en posibles consecuencias resulta muy revelador, os lo aseguro.

Además, se conoce gente interesante que hace que te plantees la vida de otra forma. Porque queráis o no... los amigos siempre nos lo buscamos parecidos a nosotros. Y a veces encontrarse con gente con una mentalidad muy distinta a la nuestra hace que nos demos cuenta que no todo se tiene que ver desde un mismo prisma ¿no creéis?

Una amiga que vino a Málaga aprovechó que no la conocía nadie para ejercer de chica de compañía. Por lo visto al principio muy bien, pero tuvo un par de malas experiencias y lo dejó. Al no conocer a nadie lo podía probar sin ningún compromiso.

Por curiosidad... vosotros cuando habéis ido a alguna ciudad "nueva"... ¿habéis "investigado" sitios? ¿que haríais vosotros si vivierais en una ciudad donde no conocéis a nadie ni tenéis familiares cercanos?


8 comentarios :

  1. Mmm... seria guay salir del barrio e irte... a Holanda por ejemplo JAJAJAJAJ. La verdad, en parte por la maldita pobreza que uno tiene a los 20 y por cierta educación de la familia, las veces que he viajado han sido de los mas normales. Aunque no descarto hacer alguna tonteria, ya sea solo o con los amigotes. Pero es casi una ley hacer una visita a estos lugares, sobre todo si nunca lo has hecho. Que buena entrada tio y ¿Tienes 35 años? Por el lenguaje, te echaba unos 25 o 27 jajajajaja Respect!

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    1. Yo siempre digo que las tonterias si hacen antes de los 30. A partir de ahí... ya no haces tonterias. Ya es otra cosa.
      Espero equivocarme y seguir haciendo muchas tonterias de esas que luego recuerdas y te ries.
      Holanda no la conozco... es un destino que tengo pendiente... pero a mí como las drogas no me van... pssss. jejeje
      Saludos.

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  2. Otro de 35 y comercial de Málaga6 de febrero de 2014, 9:56

    Hola, soy el nuevo que ayer también escribió. Ciertamente tienes razón, cuando he estado en nuevas ciudades pues he visitado lugares que me lo impide el "y si me conocen". Estando de novios con mi mujer, en una capital europea pues en pleno hotel del centro a la plaza principal, pues nos encantaba ponernos a diario en la ventana de la habitación y follar mientras nos veían. Ya casados en otra capital europea pues hemos entrado a varios sexshops provocando los dos dentro, provocando exibiéndonos, hemos visitado clubs donde las go gos desnudas en la barra le tiraban los tejos a mi mujer, de hecho un día después de las copas, casi hacemos un trio en la habitación del hotel después que mi mujer se morreara con la gogo. También hemos parado el coche del alquiler en una cuneta y nos hemos puesto a follar donde nos podían ver los coches que pasaban.
    En Madrid en otro hotel, ventanas arriba y en el jacuzzi a pié de capa pues como no... para que nos viesen. Pero eso si, como dice el blog en ciudades y lugares donde no nos podían conocer. Aunque luego, nuestro entorno lo sabe de haberlo comentado o insinuado.

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    1. Ya veo que te lo has pasado bien... pero tampoco hace falta irse tan lejos tio. Vale con que vayas a otra ciudad cualquiera cercana. Esas pequeñas escapadas pueden dar el mismo juego.

      Me alegra ver que te estás enganchando. jeje Saludos.

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    2. Ya ya se que no hace falta irse tan lejos..... Pero surgen asi. También tenemos muchas otras cosas.... incluso en el rellano del bloque, pero eso es otra historia.

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  3. Fui a Londrés sola, en los 90, y entré en un sexshop, Ann Summers. Por entonces en mi ciudad no había nada que se le pareciera ni de lejos, y estuve allí viendo y cogiendo los objetos que quise, me tiré allí más de una hora. Había muchísima lencería enfocada a mujer, y objetos de S/M, consoladores, juguetes... Me gustó muchísimo el hecho de que hubiera bastantes chicas y el rollo allí fuera diferente, como otra tienda cualquiera, y te atendían chicas.
    En otra ocasión, he llevado alguna blusa muy transparente sin nada debajo (ni suje ni camiseta), también en otra ciudad, para pasear e ir de bares.
    Hoy día con los móviles creo que ese anonimato ya no es tal, pues graban para colgar en internet, como se pueden ver tantas "pilladas".

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    1. Que va. No coincido contigo.
      A ver... salvo que hagas algún burradón... la gente no te va grabando por la calle.
      Yo soy partidario de "ir un poco más allá" cuando uno está de viaje. Y creo que casi todos los que tenemos pareja lo hemos hecho... lo cual revela que en realidad estamos hechos todos unos hipócritas de mucho cuidad, ¿no crees?

      Saludos niña.

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  4. Considero que este título y este tema sólo tiene que ver con los hombres o con mujeres que van por necesidad de reunir un dinero, es vaga mentira, no siempre ocurre así. En mi caso, yo fui a estudiar para un postgrado, y sólo tenía pensado ir a ello, pero comentarios y momentos de charlas con compañeras es que surgen las propuestas. Soy una mujer casada y con mi esposo hemos dialogado sobre ir a sitios de clubs liberales, ya que somos jóvenes y tenemos buen cuerpo, pero de llevarlo a cabo, no se ha dado aún. Lejos de mi hogar y en una ciudad que poco o nada te conocen, es una constante. Una compañera me propuso ir por sólo mirar, a ella le causaba curiosidad y algo de interés tenía. Acepté acompañarla. Una casa reservada, allí llaman “Piso”, pues se va directo al 2do piso por las escaleras. Mi amiga indagó. La señora nos enseñó las instalaciones y casi de inmediato, me preguntó a mí. –“Ni de fundas!-dije yo añadiendo que soy casada. Pues el efecto fue mayor! Sí!, el hecho de ser casada es más llamativo. Definitivamente di un NO, sin embargo la señora me dio una tarjeta que luego boté. Pero la curiosidad y en las noches la idea empezó a marcarme, hasta que le pregunté a mi amiga y compañera de habitación si aún tenía la tarjeta que le dieron a ella. Decidimos volver, la señora se sentía muy segura que volveríamos. Rato después fuimos a comprar una minifalda en tull ajustada, de sólo 8 cms de largo, unas medias de liguero y zapatos de tacón aguja que yo nunca había tenido de 8 cms o más, para más seguridad en el caminar y también para cautivar, la señora nos sugirió de plataforma cristalina, todo lo conseguíamos en un mismo almacén que ella nos indicó. En una palabra, con esas compras ya obteníamos la “P”. Volvimos al “Piso” a estrenar aquellas prendas que nos hacía ver muy diferentes. En la noche cuando hablaba con mi esposo por teléfono, aún sentía el sabor del semen de mi primer cliente. Sentí un fuerte deseo de masturbarme teniendo la mini de trabajo puesta, deslizando mi mano por debajo de esta y ante la mirada de mi compañera de cuarto y andanzas. Fui en 4 ocasiones y volví a mi ciudad con mi esposo, sin hacer ningún comentario. Pero al cabo de 2 años, planeé una ida de manera que mi esposo no pudiese ir por trabajo, el objetivo, pasear y ya dispuesta a vivir mejor la experiencia. Durante esos 2 años no había perdido comunicación con mi compañera y “colega” y tan pronto como me hice presente en el “Piso”, la señora le agradó muchísimo verme, dijo que muchos clientes preguntaron por mi cuando me fui. Esa noche era “Rumba Nudista”, sólo zapatos de aguja y si al caso el reloj de pulso. Mientras estaba en la sala con los clientes o con las compañeras no pensaba en mi esposo, sólo era ir a habitación o reservado con un cliente y cuando les hacia el oral, y me penetraban ellos encima, o a horcajadas, (verles la cara mientras me follan), la imagen de mi esposo se me venía a la mente. Fueron 3 meses en los cuales sólo los días del período no trabajaba y paseaba; hasta los domingos fueron de sexo y cada noche charlaba con mi esposo por celular ya descansando, pues los 3 meses viví en el “Piso” y en una que otra ocasión hacia domicilios a casas o a hoteles donde van las de la calle, cita convenida por los clientes. Volví a mi hogar y aún no hemos ido con mi esposo a los llamados clubs liberales. No lo hice porque no tenía trabajo, sólo por vivir experiencias, no me arrepiento!, afortunadamente no tuve ninguna mala.

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